Y por fin España... y otra vez España, pero pasando por Africa
Lo cierto es que nuestra suerte cambió cuando llegamos al suelo. Al contrario que los franceses del aire, que eran unos chovinistas redomados, los de la tierra eran todo lo contrario. Tras nosotros aterrizó un chico con su padre, el cual hablaba un inglés perfecto y tenía los conocimientos necesarios para ayudarnos. Nos explicó que había dos opciones, un aeródromo al que podíamos ir nosotros solos y que sería bastante barato, pero que requería una tarjeta especial de combustible y otro más caro en la que no era necesaria. Obviamente nosotros no disponíamos de esa tarjeta, además de que el aeródromo era bastante corto y con pendiente y obstáculos a ambos lados, algo no recomendable para nada con nuestra avioneta "lazy". Gracias a este garçon, solucionamos la primera papeleta, ahora solo faltaba la segunda, encontrar alojamiento en mitad de la campiña francesa. Pero se notaba que nuestra suerte había cambiado. Mientras hablábamos con el chico, aterrizó una señora que tenía pedido un taxi para el pueblo más cercano, y aprovechando la circunstancia, nos fuimos con ella. Nos ofreció que buscáramos acomodación en su hotel, pero tras hablar con ella durante los quince minutos que duró el trayecto, nos dimos cuenta que su hotel se nos escapaba muchísimo de nuestras posibilidades. Venía de llevar a un amigo a Venecia por placer, y ese, es un placer muy claro. Así que nos quedamos en otro más económico de 80€ la noche. Estando ya instalados, decidimos brindar a la suerte y tomarnos una cerveza por cada salto que habíamos hecho, y por supuesto, contamos el salto de quince minutos como una jarra más. A la mañana siguiente, y con la suerte de que nadie nos cobró tasas en el aeródromo (tampoco preguntamos), salimos de allí pitando.
De Francia fuimos directos a Sabadell, dimos un salto realmente largo, pero queríamos evitar, si podíamos, otro aterrizaje en Francia. Al llegar a Sabadell nos encontramos un viento cruzado bastante complicado, pero yo venía de volar en Canarias todas mis horas de vuelo, el viento cruzado es mi especialidad. Plano al viento, pie contrario, nervios de acero y aterrizados sin demasiados problemas. Una vez allí, en el suelo aparecerían los problemas. Allí solo podías poner plan de vuelo a través de la torre, y la torre solo te lo hacía si estabas presente en el momento previo a la salida, y nosotros necesitábamos salir a comer. ¿Que pasaba? Que no podías volver a entrar sin plan de vuelo por la puerta cercana al restaurante, con lo cual estábamos jodidos. O no comíamos o teníamos que dar una vuelta de una hora y media andando para poder volver a entrar por el otro lado. Con 35 grados. Lo que sucedió después no te lo imaginas. Resulta que intenté ir a la torre a negociar un permiso especial y resultó que los dos controladores que estaban allí eran de Gran Canaria, y por supuesto conocían Canavia (mi escuela de pilotos). Tras estar un rato hablando de la isla, nos hicieron el favor de facilitarnos la entrada, entre ellos y una escuela que estaba en el mismo edificio del restaurante, solucionándonos un buen papelón.
No acabó ahí todo, el punto gracioso final, fue cuando los bomberos aparecieron donde estábamos aparcamos en el parking de aviación general, y mientras nosotros estábamos alarmados pensando que teníamos algún fuego, nos entregaron una pieza que se nos había caído del avión cuando íbamos rodando por la pista, y que para colmo tenía nuestra propia matrícula. No podíamos ocultar la cagada. La pieza no era vital, pero hizo que nos llevásemos un par de chistes de los bomberos.
Por la mañana pagamos las tasas a un señor del este con un profundo acento eslavo a cargo del aeródromo, que me hizo la broma de que me había cobrado 100 € en vez de 10 y que no podía devolvérmelo. Jaja, muy gracioso 😑. Tras esperar 20 minutos a que acabasen los saltos en paracaídas, y oír por radio como el señor del este insultaba a un piloto por hacer maniobras temerarias, salimos directos a Muchamiel. Dió la casualidad de que en Muchamiel había un rally de aviación, es decir que van un montón de avionetas de todos los sitios a allí para que las vean los spotters y la gente interesada. Así que tuvimos nuestros dos minutos de gloria, fuimos un poco la sensación ya que nadie había anunciado una Socata Rallye, así que un par de fotos, pagar las tasas, repostar y salimos directos a Jerez.
En Jerez nuestra intención era simplemente repostar y salir directos hacia Marruecos. Teníamos que hacer también los papeles para salir del país, para lo cual y por obligación de operativa del aeropuerto había que contratar handling (100€), pero tal como nos dijeron no debería ser más de 15 minutos. ¿Pero que hemos aprendido de la aviación? Que todo lo que puede salir mal, sale peor. Al final se demoró el tanque de combustible y salimos media hora más tarde de lo que teníamos previsto, ¿qué pasó? que cuando estábamos abandonando el CTR es decir la zona más cercana al aeropuerto, nos llamaron desde torre y nos dijeron:
![]() |
| En pleno vuelo, Lukasz y yo |
De Francia fuimos directos a Sabadell, dimos un salto realmente largo, pero queríamos evitar, si podíamos, otro aterrizaje en Francia. Al llegar a Sabadell nos encontramos un viento cruzado bastante complicado, pero yo venía de volar en Canarias todas mis horas de vuelo, el viento cruzado es mi especialidad. Plano al viento, pie contrario, nervios de acero y aterrizados sin demasiados problemas. Una vez allí, en el suelo aparecerían los problemas. Allí solo podías poner plan de vuelo a través de la torre, y la torre solo te lo hacía si estabas presente en el momento previo a la salida, y nosotros necesitábamos salir a comer. ¿Que pasaba? Que no podías volver a entrar sin plan de vuelo por la puerta cercana al restaurante, con lo cual estábamos jodidos. O no comíamos o teníamos que dar una vuelta de una hora y media andando para poder volver a entrar por el otro lado. Con 35 grados. Lo que sucedió después no te lo imaginas. Resulta que intenté ir a la torre a negociar un permiso especial y resultó que los dos controladores que estaban allí eran de Gran Canaria, y por supuesto conocían Canavia (mi escuela de pilotos). Tras estar un rato hablando de la isla, nos hicieron el favor de facilitarnos la entrada, entre ellos y una escuela que estaba en el mismo edificio del restaurante, solucionándonos un buen papelón.
No acabó ahí todo, el punto gracioso final, fue cuando los bomberos aparecieron donde estábamos aparcamos en el parking de aviación general, y mientras nosotros estábamos alarmados pensando que teníamos algún fuego, nos entregaron una pieza que se nos había caído del avión cuando íbamos rodando por la pista, y que para colmo tenía nuestra propia matrícula. No podíamos ocultar la cagada. La pieza no era vital, pero hizo que nos llevásemos un par de chistes de los bomberos.
Tras la demora en Sabadell por todos los trajines, despegamos rápidamente al aeródromo de Castellón. Estábamos cerca del ocaso y no se puede volar en ese aeródromo posterior al mismo ya que no tiene luz, así que metimos gases y nos dimos toda la prisa que nos permite la Socata. El aeródromo era bastante curioso porque está en medio de la zona costera de Castellón, entre las casas y la playa en un sitio bastante espectacular para volar, y cuando nos acercabamos, por supuesto tenía que pasar algo malo: nadie contestaba en la frecuencia. Dada la hora que era y viendo que no teníamos aeródromos alternativos muy cerca, nos decidimos simplemente aterrizar y salir por nuestro propio pie la pista. La pista era bastante corta unos 600 metros, pero la aterrizamos sin problemas, había ligero viento de cara, entró de sobr. Nos dirigimos al "parking" y nos situamos al lado de un avión con matrícula KGB y la aseguramos en una zona de césped. Cuando nos acercamos a las instalaciones vimos a unas personas dentro del aeródromo bebiendo cervezas, que nos indicaron que simplemente saliéramos por la puerta. Lástima que yo tuviese prisa para volver a Gran Canaria para hacer el examen de instrumental, porque ese mismo fin de semana, allí, era el Arenal Sound. Y habríamos ido sin ninguna duda si hubiésemos tenido tiempo, pero como no era posible nos conformamos con tomar unas tapas, y por cada salto unos vinos de calidad, que casualmente eran de mi tierra, guiño guiño.
![]() |
| En Castellón con mi camisa de camuflaje de palmeras |
![]() |
| KGB |
Por la mañana pagamos las tasas a un señor del este con un profundo acento eslavo a cargo del aeródromo, que me hizo la broma de que me había cobrado 100 € en vez de 10 y que no podía devolvérmelo. Jaja, muy gracioso 😑. Tras esperar 20 minutos a que acabasen los saltos en paracaídas, y oír por radio como el señor del este insultaba a un piloto por hacer maniobras temerarias, salimos directos a Muchamiel. Dió la casualidad de que en Muchamiel había un rally de aviación, es decir que van un montón de avionetas de todos los sitios a allí para que las vean los spotters y la gente interesada. Así que tuvimos nuestros dos minutos de gloria, fuimos un poco la sensación ya que nadie había anunciado una Socata Rallye, así que un par de fotos, pagar las tasas, repostar y salimos directos a Jerez.
En Jerez nuestra intención era simplemente repostar y salir directos hacia Marruecos. Teníamos que hacer también los papeles para salir del país, para lo cual y por obligación de operativa del aeropuerto había que contratar handling (100€), pero tal como nos dijeron no debería ser más de 15 minutos. ¿Pero que hemos aprendido de la aviación? Que todo lo que puede salir mal, sale peor. Al final se demoró el tanque de combustible y salimos media hora más tarde de lo que teníamos previsto, ¿qué pasó? que cuando estábamos abandonando el CTR es decir la zona más cercana al aeropuerto, nos llamaron desde torre y nos dijeron:
-"sierra papa India kilo Yankee nos comunican desde Marruecos que no van a aceptar su llegada porque llegan 5 minutos después del ocaso y no acepta ningún tráfico VFR tras el ocaso"
nosotros no nos lo creíamos, y menos siendo la sugerencia de Jerez que saliéramos a la mañana siguiente. Los graciosos de ellos, cuando estábamos en pista de rodaje tras el aterrizaje, nos dijeron
-"al menos pueden disfrutar de la ciudad"
sabiendo que nos hacían pagar las tasas simplemente por aterrizar tras 5 minutos de vuelo, que se podían haber ahorrado avisándonos en tierra antes del despegue. Para colmo de males, ese día había un festival de reggaeton, reggae o algo así en Jerez y no había prácticamente ningún alojamiento, ningún hostal, pensión, youth hostel o AIRBNB disponible, y nos tocó coger un loft de 150 € la noche porque ese, literalmente, era el más barato.
Tras las correspondientes cañas equivalentes a cada salto realizado nos fuimos a la cama, y al día siguiente teníamos la última jornada antes de llegar a las Canarias. Casualidades de la vida, una amiga de Valladolid que acababa de aprobar una oposición estaba allí de celebración, así que me levante a las 2 de la mañana para echar una parlada, menos mal que no encontraba las llaves de casa porque sino habría acabado de cañas, fijo. 😅Y no quería volar por Marruecos con resaca.
-"al menos pueden disfrutar de la ciudad"
sabiendo que nos hacían pagar las tasas simplemente por aterrizar tras 5 minutos de vuelo, que se podían haber ahorrado avisándonos en tierra antes del despegue. Para colmo de males, ese día había un festival de reggaeton, reggae o algo así en Jerez y no había prácticamente ningún alojamiento, ningún hostal, pensión, youth hostel o AIRBNB disponible, y nos tocó coger un loft de 150 € la noche porque ese, literalmente, era el más barato.
Tras las correspondientes cañas equivalentes a cada salto realizado nos fuimos a la cama, y al día siguiente teníamos la última jornada antes de llegar a las Canarias. Casualidades de la vida, una amiga de Valladolid que acababa de aprobar una oposición estaba allí de celebración, así que me levante a las 2 de la mañana para echar una parlada, menos mal que no encontraba las llaves de casa porque sino habría acabado de cañas, fijo. 😅Y no quería volar por Marruecos con resaca.
Comenzamos el día con el vuelo Jerez-Casablanca, este fué muy plácido. Para nuestra sorpresa los controladores marroquíes hablan un perfecto inglés y son bastante precisos. Así que la navegación por allí fue excelente y el único problema que teníamos era que en los aeropuertos que habíamos contemplado, Casablanca y Agadir, era obligado el handling. Habíamos contactado con Swissport, un operador internacional, sin saber siquiera cuál iba a ser el coste final, ¿y qué pasó? que llegamos allí y nos vinieron a buscar con una furgoneta Mercedes de ultra lujo, asientos de cuero mirando unos contra otros, como si fuéramos altos ejecutivos: nos llevaron a repostar, nos hicieron todos papeles, que literalmente tardamos 5 minutos (una velocidad pasmosa). Luego nos dimos cuenta del porqué. En Marruecos si quieres que las cosas sean rápidas hay que pagarlas, y el precio total de los servicios de handling fueron 300 € incluyendo las tasas pero nada más, aparte había que pagar el combustible aproximadamente otros 320 €, allí estaba muy caro, kill me truck, me iba a quedar sin un duro. Total, de la Mercedes al el cielo de nuevo. Salimos de Casablanca y aterrizamos en Agadir sin muchas complicaciones, excepto las 8 órbitas que hicimos (se espera haciendo círculos u órbitas) por un tráfico que estaba 20 millas fuera. No es que se agobien mucho en Agadir.
![]() |
| Nuestra guía, el Sky Demon, una gran aplicación, el zurullo rojo detrás del avión fueron nuestras órbitas |
Y por supuesto, en Agadir exactamente más de lo mismo, mismos precios del handling, mismo precio de combustible, y además con el retraso que llevamos acumulado por el viento en contra, teníamos dudas de si vamos a llegar antes del ocaso a Lanzarote. El avión está habilitado como VFR nocturno, es decir, se puede volar de noche sin ser instrumental, pero sé que hay ciertas complicaciones en los aeropuertos canarios para este tipo de vuelo; así que decidí llamar a Lanzarote y le pregunté:
-vamos a salir con cierto retraso y es posible que lleguemos ligeramente después del ocaso ¿hay algún problema en que lleguemos con un avión habilitado para VFR nocturno y con los dos pilotos habilitados para VFR nocturno?
y la señora nos contestó:
-no vemos ningún problema, pero ustedes tengan cuidado, eh, no hagan imprudencias, ¡lleguen seguros!
Que me recordó un poco a una abuela por la preocupación que tenía por nosotros... total que después de haber llamado para evitar problemas fuimos directos a Lanzarote. Por supuesto, y como ya sabéis lo que pasa en la aviación, el viento de cara aumentó y fuimos aún más lentos. Estábamos llegando unos 10 minutos más tarde del ocaso y aún sin ver la isla. El controlador, cuandestábamosos próximos a Lanzarote intento que nos cambiáramosos a instrumental, y obviamente no podíamos cambiarnos, el avión no está habilitado para instrumental, además de que legalmente podíamos llegar con VFR nocturno. Así que lo denegamos por no tener problemas con la autoridad, pero aún así el controlador nos dio vectores (vectores es que nos indican la dirección y la altura a la que teníamos que proceder) y fuimos procediendo poco a poco al campoPensábamosos que se nos iba a hacer bastante de noche, pero lo cierto es que se veía con bastante claridad, el aeropuerto de Lanzarote está muy iluminado. Pero éramos un tráfico extremadamente lento en comparación con los 737 y los ATRs de nuestro alrededor: había tres tráficos por detrás de nosotros, incluyendo uno que acababa de despegar y que estaba volviendo al campo por problemas técnicos y solicitando cierta premura. Les dijeron:
- disculpe van detrás de un tráfico que es extremadamente lento después podrá aterrizar.
Total que nosotros con todo lo que daba al avión y con la cara roja de vergüenzaa como el arco rojo del velocimetro al que nos acercabamos peligrosamente ( máximo de velocidad que se puede volar sin problemas estructurales),conseguimos aterrizar el avión perfectamente. Y tras llegar al parking de aviación general y esperando que vinieses a echarnos una bronca importante (a pesar de que hicimos todo de manera correcta) nos pusimos a gritar como locos por haber llegado sanos y salvos, en un vuelo en el que no las teníamos todas con nosotros. Volvíamos a estar en Europa, y la verdad se notaba. Por supuesto en Lanzarote nos vinieron a buscar unos amigos, nos llevaron a cenar a un restaurante y celebramos los saltos esta vez no por cañas sino por botellas de vino. Malvasía volcánica: blanco seco de Lanzarote, por supuesto. Nos fuimos a la cama un poco más contentos de lo habitual y más sabiendo que al día siguiente no madrugabamos, ya que solo teníamos en el debe el último salto a Gran Canaria.
4 días, 6 países, 2 continentes y 1500 litros de combustible después, lo habíamos conseguido.
![]() |
| Sobrevivimos!! |






Comentarios
Publicar un comentario